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Mamá, quiero ser una diva

diva nacional

En Bricomanía, los hermanos de Jordi Hurtado –todos inmortales- nos han enseñado en sus cuatro millones de programas qué pasos hacer para tener en nuestras casas un loft para el perro, el arca de Noé o el castillo de lujo de la Stacy Malibú. Eso sí, todo ello con mil herramientas caras que guardan en un armario similar al bolsillo de Doraemon. Pero si hay algo que nunca nos han enseñado es qué hay que hacer para tener una ‘diva’ española, una cantante híperconocida que esté hasta en la sopa, una rival para Beyoncé. Es verdad que “diva se nace, no se hace” –Amanda y Han, grandes pensadores, mejores personas-, pero necesitamos saber qué debe de reunir una cantante, además de azúcar, especias y muchas cosas bonitas, para convertirse en la Lady Gaga nacional –algo así como una Lady Paca-. Necesitamos inmediatamente admirar y desear a alguien tanto como Katy Perry un Grammy. Necesitamos conocer el secreto mejor guardado después de la receta de la Coca-Cola. Y, sobre todo, Leticia Sabater exige saber qué es lo que le falta para ser una ‘diva mááááxima’.

La potencia vocal de Ruth Lorenzo

Primera regla de diva: si cantas peor que el sobaquillo de Kiko Rivera después de correr del sofá al frigorífico, no sirves. Debes cantar como los ángeles y dejar boquiabierto a todo el público con tu portentoso instrumento, como es la voz. Es obligatorio que cuando termines de cantar hayas dejado a tus seguidores igual que si acabaran de ver el cometa Halley –ese que pasa cada 76 años-. ¿Y acaso no es esto lo que consigue Ruth Lorenzo cuando abre la boca? O sino mirad Eurovisión 2014. Cuando nos veíamos sin posibilidades de ganar, llegó nuestra murciana favorita, soltó un par de frases como aquel que pestañea, e hizo levantarnos a todo el mundo del sofá, con esperanzas de ganar por fin el festival. No lo logramos, pero ese décimo puesto y toda la ilusión, ¿qué, eh?

El dominio del inglés de Shaila Dúrcal

Si tu dominio del inglés es igual al de un Tiranosaurio Rex atándose los zapatos, tampoco puedes ser la diva autóctona que estamos buscando. Y si eres de los que gritan más para que los extranjeros te entiendan mejor, peor te lo pones. ¿O acaso el Príncipe Gitano se convirtió en una diva con su ‘indegueto’? No. Por ello tendríamos que pedir consejo a la mayor perfeccionista en cuanto a la pronunciación de inglés se refiere: Shaila Dúrcal. La pequeña de los Dúrcal, señora de Miami, la última de su linaje, se ha caracterizado en la última edición de ‘Tu cara me suena’ por ser la más estricta en lo relativo al inglés. Todos los años que ha pasado en Estados Unidos le han servido para tener ese gran manejo del idioma. Sin duda, una diva tendrá que tener este rasgo si no quiere hacer el ridículo entre sus fans del mundo –hola ‘relaxing cup of café con leche’-.

La simpatía de Edurne

Tercera regla del divismo: hay que ser simpático y agradecido con el mundo. No puedes en los países que visites ir diciendo que huelen a ajo –como la Spice pija-, sino que tienes que recalcar que huelen a nubes de colores y regalices de fresa. Aunque solo Rihanna puede permitirse la licencia de dar a un fan con el micrófono, no quiere decir que tú puedas ir dando microfonazos a diestro y siniestro como si de agua bendita se tratara. El mejor ejemplo a seguir en el panorama español es Edurne, que derrocha dulzura y simpatía allá por donde pasa. Siempre tiene una sonrisa para todos los momentos y para todo el mundo. Y si no le gusta algo, se pira tan pancha, tan contenta y tan digna como cuando Mariló Montero –que no se caracteriza para nada por sus comentarios- le preguntaba insistentemente sobre David de Gea. Además, la felicidad que transmite la cantante y sus secretos los deja plasmados en su primer libro, ‘El cóctel de la felicidad’ –que conste que no cobro por esta publicidad subliminal-.

Bailar bien como Soraya Arnelas

En el escenario tendrás que desenvolverte con soltura, por lo que necesitas bailar como una profesional. Si bailas peor que una tortuga haciendo break-dance, sí, harás gracia, pero no serás la Lady Paca que buscamos. Belén Esteban ya tiene asegurado este paso tras ganar ‘Más que baile’, con sus increíbles dotes artísticas que le valieron el ingreso al Cirque du Soleil. Pero también lo ha conseguido Soraya tras ganar ‘A bailar’ con su novio Miguel Ángel. En el concurso de Antena 3 demostró que, además de cantar genial, pudo superar el nivel dejado por la de San Blas –que puso el listón ‘demasiado alto’-. La extremeña consigue superar todos los retos que se propone, algo que también se valora positivamente para lograr ser una diva de la música.

Brillar en el escenario como Barei

Otra regla importante de cara a ser una diva es brillar como una estrella. No, no me refiero a que tienes que llevar un traje de lentejuelas como si de una bola de discoteca te tratases, sino disfrutar y darlo todo al escenario, al tiempo que deleitas a tu público. En cierto sentido es algo complicado porque debes demostrar que posees una combinación de todos los rasgos que he venido contando hasta ahora, pero si de verdad eres la Ariana Grande española debe ser como mover un brazo –fácil, fácil-. Aunque se ha dado a conocer hace relativamente poco entre casi todos los españoles, Barei ya ha demostrado que tiene una gran presencia encima del escenario y que sabe comérselo –metafóricamente, por favor-. Lo demostró en la final de Eurovisión en España, en la gala del festival en Ucrania o, por ejemplo, hace poco interpretando la versión acústica del ya himno ‘Say yay!’. Y como soy un visionario –y acierto más que Rappel y Sandro Rey juntos- estoy totalmente convencido de que el próximo 14 de mayo va a destacar como nadie.

El estilismo de Natalia

Es cierto que lo más importante de una cantante es su voz –es lo que nosotros queremos, aunque luego la mayor parte de grandes artistas cantan como gatos en celo-, pero también es importante su apariencia física y cómo viste. No hace falta que la diva vaya con un traje de filetes de caballo para promocionar la comida del Ikea, pero sí que vaya como una auténtica estrella, como si fuera paseando por una alfombra roja. En España nos encontramos con el caso de Natalia, cuyo armario tiene que ser más grande que el campo de fútbol de Oliver y Benji. Si bien es cierto que no entiendo de moda, cada vez que la vemos pisar un escenario o acudir a cualquier tipo de acto, siempre va hecha un pincel. Sin olvidar sus últimos videoclips, donde de repente la vemos de marinera como la vemos de folclórica moderna.

La cercanía y el contacto con los seguidores de Electric Nana

Última regla para ser diva: nunca te creas un ser superior, a no ser que tengas la receta de un chocolate que no engorde, entonces sí serás un Dios. A ver, tampoco hay que llegar a los extremos de Justin Bieber cuando escupió a sus fans –para ellos fue como ser bendecidos por la paloma de la paz-. Una buena artista siempre deberá estar en contacto con sus fans y estar cercana a ellos a través de las redes sociales. Y si no mirad a Electric Nana, con un desparpajo y una gracia tan naturales que hacen que la tengamos que querer sí o sí. En Twitter hemos descubierto la divertida e increíble faceta que desconocíamos de la cantante de grandes canciones ‘Lead the way’ o ‘Won’t stop’. Sin duda, un gran descubrimiento y un buen rasgo que una diva debe tener.

 

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Raro de nacimiento. Friki del cine, la TV y la música. Proyecto inacabado de periodista y comunicador audiovisual, pero ahí ando, buscando mi hueco en este rompecabezas | @alvaroo_21_

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