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La experiencia musical 2.0

Los hábitos de consumo se transforman a velocidad de vértigo en Internet. De la compra del CD al streaming, haciendo una parada en la descarga, legal o ilegal.


Lo cierto es que el streaming es por excelencia, la forma de consumo más habitual en la red hoy por hoy, y para muchos, la más práctica y cómoda. Streaming no es otra cosa que un contenido audiovisual que sólo se puede reproducir, y no descargar, de manera que su consumo es instantáneo pero requiere una conexión a Internet.

¿Por qué 2.0?
Además de las ventajas de la fórmula streaming, las páginas y aplicaciones que ofrecen este servicio incorporan una dimensión interactiva, orientada a la posibilidad de compartir y recomendar música, conocer las preferencias musicales de tus amigos e intercambiar contenidos.

Además, suelen permitir la confección de una biblioteca personal y listas personales de reproducción, así como la búsqueda por artistas y estilos. Dentro de este sector, el reproductor de música en streaming más popular es Spotify, que consiste en un programa descargable. No obstante, recientemente ha pasado a ser un servicio de pago, con una cuota mensual mínima, y con considerables limitaciones en la opción gratuita: publicidad, 10 horas al mes y tan solo 5 reproducciones por canción. Sus usuarios Premium, sin embargo, pueden gozar de reproducción offline e incluso de su aplicación para smartphones. Una de sus principales ventajas es la posibilidad de sincronización con Facebook, de modo que la experiencia musical se vuelve social a través del intercambio de canciones con amigos de esta red social.

Captura de Spotify
Existen diversas alternativas gratuitas a tener en cuenta.  Por ejemplo, Grooveshark es una aplicación web gratuita, que no es necesario descargar y tampoco se requiere registro. La ventaja más destacable es que su publicidad no es invasiva, es decir, toma forma de banners y no de cuñas entre canción y canción. Otra opción es Musicuo, que es similar pues ni es descargable ni exige registro, aunque tiene la principal desventaja del Spotify gratuito: publicidad entre canciones. Ambas incluyen opciones de pago para eliminar la publicidad de sus sitios.

De otro tipo es Lastfm, que algunos califican como red social musical y como radio vía Internet. No es para menos, ofrece una selección de canciones recomendadas de acuerdo con los gustos musicales y toda una comunidad con la que compartir y debatir sobre música. Requiere descargar el Scrobbler, que hace un seguimiento de la música que escuchas para disponer recomendaciones en consecuencia. Por último, cabe destacar Rockola, concebida como una radio online personalizada al igual que Lasfm y curiosamente adaptable al estado de ánimo del oyente, aunque sin tanta potencia como red social.

A la hora de compartir y escuchar música a solo un click no faltan opciones. Tan solo queda elegir la tuya y compartir la experiencia con tus contactos.

Texto Arantza Chivite
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